Recomendación: “Irrepetible” de Roy Galán

¿Conoces a Roy?

Yo lo descubrí hace algo más de un año en facebook. Uno de sus textos me llegó compartido en el muro de una amiga y me atrapó desde la primera línea.

¿Cómo conseguía transmitir esas emociones con tanta fuidez y precisión?

¿Cómo podía un completo desconocido hacerse mi amigo íntimo en cuatro líneas?

¿Cómo me conoce así si no me ha visto jamás?

Esa era la sensación que crecía en mí mientras devoraba sus palabras…

Desde entonces he seguido leyéndolo, hasta cuando me limité las redes sociales. La única razón por la que entraba en facebook era para leerlo. Aunque también lo sigo en Instagram.

Ahora ya me da igual cómo hace para engancharme, de dónde sale su magia. Lo he adoptado en mi vida como un reflejo de mis emociones y pensamientos. Una fuente aparentemente inagotable de sincera y cariñosa verdad.

Creo que eso me ha enganchado, las formas. No da rodeos y va a usar la palabra más precisa, sin pudor. Pero el trato al lector y al resto es de una sensibilidad y amabilidad tan real que cuesta creerlo.

Cuesta creer que sea tan infalible ser amable y que nunca lo usemos, que siempre estemos regañándonos los unos a los otros “porque nos queremos”. En lugar de abrazarnos, como hace Roy.

Incluso cuando habla de quien le duele, no lo hace de forma vengativa. Por eso él ha llamado a su flujo de palabras la revolución del amor. Y no puede estar más cerca.

Roy además se está convirtiendo en un líder en cuestiones de género. Género no limitado a niño/niña, sino a todos los colores existentes que tendemos a ignorar en esta sociedad.

Para Roy ser feminista es una cuestión de humanidad. Ya no me avergüenza decir que Roy me ha enseñado mis incoherencias y errores sobre el tema del feminismo. Me ha enseñado lo que significa de verdad a través de sus textos y no puedo imaginar un mundo más ideal que el que pinta en cada una de sus frases. Con nuestras imperfecciones humanas, pero libre, auténtico, real. Aquí tienes la entrevista que le hizo la revista Elle.

Sé que sueno a fan total, pero si después de leer lo que escribe no entiendes lo que te digo hoy aquí pienso que estás muy desconectada de nuestra humanidad. Y no te lo digo como un insulto, sino con pena y con la intención de que vengas a formar parte de las personas que estamos despertando a sentir y a decir lo que sentimos y a estar abiertos a los demás sin enseñar con castigo o con prepotencia (=miedo).

Te dejo con uno de sus textos de facebook, con permiso de su autor:

“Consecuencia de la revolución del amor nº 36.939: “Hace 20 días volví a ser mamá. Es una niña y se llama Olivia Ni Mali por uno de tus textos.”

Si yo tuviera un hijo le pondría un nombre provisional: Ni Mali, que en suajili significa “Se pertenece”.

Si yo tuviera un hijo, el día de su cuarto cumpleaños, iríamos a saltar en las camas elásticas hasta quedarnos acostados en ellas mientras otros saltan y después iríamos a solicitar su cambio de nombre.

El que él quisiera.

¿Cómo quieres llamarte?

Elsa.

Hola, Elsa, bienvenida.

Si yo tuviera un hijo no le bautizaría pero le llevaría a misa de doce y le diría que no se tiene que levantar ni arrodillar si no le apetece.

Si yo tuviera un hijo y me preguntara si Dios existe le diría que si él necesita que exista, existe, que yo no lo necesito y por eso para mí no existe.

Luego le daría un abrazo y le diría que eso es lo único que yo necesito.

Si yo tuviera un hijo, haría con él los contradeberes, contestando a las preguntas con lo primero que se nos pasara la cabeza y luego buscaríamos juntos las respuestas que otros han dado y que quieren que él dé en clase.

Tendríamos una libreta con nuestras respuestas.

¿Cuál es la propiedad conmutativa?

Es la propiedad que tienen los mutantes de conmover al resto de personas que no tienen poderes.

Jaja. Y nos reiríamos hasta que el mundo desapareciera por completo.

Si yo tuviera un hijo, iríamos al cine todas las semanas, y si la película fuera no recomendada para menores de 18 años, lo escondería debajo de la chaqueta hasta que estuviéramos completamente a oscuras.

Luego, en casa, hablaríamos como mayores de 18 años de la película.

Sí, hay gente que hace daño a otra gente, pero es una elección.

No, ya no hay dinosaurios, pero hay cosas peores.

Sí, todos nos vamos a morir, pero ahora estamos vivos, ¿no?

Si yo tuviera un hijo y quisiera ir al zoo, iría una vez con él. Ese fin de semana no saldríamos de casa. El domingo por la noche le diría que así se sienten los animales en el zoo.

Si yo tuviera un hijo, taparíamos la tele con una sábana blanca y haríamos la princesa prometida.

Como desees.

También cambiaríamos algún final.

Francesca abre la puerta de la camioneta y se empapa.

Y dejaríamos igual el de Big Fish, ¿no?

Si yo tuviera un hijo y me viera llorar, porque los padres también lloran, le señalaría el lugar en el que me duele y luego le preguntaría que dónde le duele a él.

Si yo tuviera un hijo le compraría condones y hielos y le diría que hable con la persona con la que vaya acostarse y que le pregunte si le está gustando y si todo está bien y que sonría mucho.

Si yo tuviera un hijo me fumaría un canuto con él.

Juntos.

Le diría que fume solo si se siente bien y solo si le ayuda a hacer algo y no para evadirse de ese algo.

Venga, ahora dibuja algo.

Si yo tuviera un hijo y yo me muriera, porque los padres se mueren, intentaría haberle hecho sentir que lo único que necesita para estar vivo es aire, agua y mandarinas.

Y que con aire, agua y mandarinas, se puede seguir amando.

Si yo tuviera un hijo y se me muriera, porque los hijos también se mueren, me haría maestro para repartir todo lo que se me quedó o viajaría o escribiría mil historias con su nombre implícito o me tumbaría de nuevo en una cama elástica a mirar las estrellas.

Haría de su tumba un nido de luciérnagas.

Y si al final los dos conseguimos tener arrugas y canas en el mismo espacio y en el mismo tiempo, le miraría y diría: lo conseguimos.

A pesar de las armas.

A pesar del cáncer.

A pesar del desamor.

A pesar del dinero.

A pesar de la depresión.

A pesar del apego.

A pesar de los enfados.

A pesar de todo, lo conseguimos, Ni Mali.

Yo te hice existir.

Y tú me viste.”

Roy Galán (30 de noviembre de 2015)

No he podido quedarme con uno, menos mal que solo releí un par al azar, sino este post nunca habría salido a la luz…

“A veces necesitas que te toquen para sentir que no has desaparecido.

Que sigues aquí.

Que alguien trace tu cuerpo decreciente con las yemas de los dedos.

Que reafirme tu existencia con su presión.

A veces estaría bien que alguien barriera todo lo que no has sido.

Todo aquello que se quedó en un simple intento.

Que se encuentra esparcido detrás de tus muelas.

O en algún anillo de Saturno.

A veces es necesario que alguien te abrace hasta que el terremoto de lo miserable se detenga.

Y que en las réplicas te abrace.

Porque todos los abrazos son fotos.

Del así eras.

A veces rezo en braille.

Y signo mi espacio.

Bailando.

Para que puedas encontrarme.

Cuando tú seas un búho.

Y yo el palo de una fregona.

A veces necesitas que te inventen un pasado.

Que te cambien las palabras que sueles usar para explicar lo que te pasó.

Irse. Gritar. Nunca. Dolor.

Por otras.

Sol. Chocolate. Orgasmo. Chenoa.

A veces, cuando hablo contigo.

Lo siento todo a la vez.

Como si las orillas de Cádiz fueran lianas selváticas.

Y tu espalda una civilización tres veces extinguida.

A veces, cuando me siento muy comprendido.

Todo se superpone.

Y soy como un brillito que cabe en la palma de tu mano.

Mientras escucho ruidos de vida.

Entonces.

Me digo.

Que ha sido alucinante.

Que ha sido suficiente.

Y bastante.

Que hubo mucha mierda y mucho amor.

Y que ya desvanecerse.

No será perder.”

Roy Galán (31 de enero de 2017).

Hoy quería hablarte de Irrepetible.

Es el primer libro de Roy Galán. Palabras y fotos de Roy, diseño de su hermana, Noa Galán y portada ilustrada por Elisa Ancori. Fue publicado por Alfaguara en noviembre de 2016, dentro de su Colección Black Birds.

Un libro que parece sencillo, precisamente porque lo puede leer cualquier ser humano y entenderlo. Pero que atesora la verdad sobre lo que estar aquí y estar vivo significa. La oportunidad que tenemos de bajar las armas y armaduras y sentirnos parte del otro,  llenos de esperanza y de amor.

A mí me ha emocionado mucho tenerlo entre las manos, estuve esperando todo el año pasado a que se publicara y el mismo día que salió llegó a mí. ¡Qué momento más especial!. Pero no quiero revelarte nada, no quiero robarte la oportunidad de sentirlo también un día.

Este libro me parece el regalo perfecto para alguien a quien quieres. Y aunque sinceramente San Valentín es una fecha que siempre me ha dado exactamente igual, pienso que si quieres darle a alguien un regalo de corazón, tiene que ser este libro.

Ojalá antes que regalárselo a alguien se lo des a la persona más importante de tu vida: a ti. Y de ahí se extienda a tu alrededor como una epidemia, como una onda infinita que nos ayude a abrir los ojos y a encontrar en el otro un trocito nuestro, pero sobretodo a un amigo.

Porque “Irrepetible” no es un libro.
Es una pequeña semilla con tanto poder, que podría equilibrar la balanza.

Publicado en Recomendación
6 Comentarios en “Recomendación: “Irrepetible” de Roy Galán
  1. Eva dice:

    Qué maravilloso descubrimiento Ame!!
    Acabo de terminar el libro que me prestó mi hermana Pau. Ella señaló unas páginas y yo he señalado otras que me parecían imprescindibles.
    Al final todo el libro se ha quedado marcado porque Roy dice tantas cosas con significado que es imposible escoger.
    Me encanta cómo es capaz de hacerte sentir únic@ e irrepetible
    Gracias!!

  2. María Eugenia dice:

    Qué bonito este artículo Ame… qué buena mezcla la de tus palabras con las de Roy… gracias!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*