Microrrelato: Silencio

SILENCIO

Demasiado ruido fuera. Temo cada día no escuchar mi silencio (10)

 

…… porque quiero ser sorda al mundo que no me interesa; al artificio, a los muros, a los prejuicios y a la cárcel  que cada día he construido en mí.

Si QUIERES escucharte, si NECESITAS escucharte, deberás hacer un viaje emocional sin compañía. No lleves equipaje, no lleves prisa, no lleves tareas, no lleves reloj.

Un mundo tienes por descubrir en cuanto la quietud y calma te hablen. Tienes una mente errante que piensa más tiempo en lo que debería ser, que en lo que de verdad ES.  Un poco de silencio por favor.

EscúchaME lo que te digo, escuchaTE lo que tienes que decirte.

… y si no escuchas esa señal, que el tiempo y la vida, han hecho inaudible, sé paciente, porque está ahí, escondida. Hace tiempo que sólo percibes ruido. Ten calma, respira hondo y date mil y una oportunidades, para volver a ESCUCHAR TU VOZ.

 

Imagen de Cleverpix.

Elena Gómez

Conozco a alguien que a menudo, lleva una manzana en el bolsillo. El motivo es obvio, para hacer más llevadera la jornada diaria y poder disfrutar de algo sano y fresco cuando le asalta el hambre. Por eso escribo textos sencillos, son mi manzana en el bolsillo.

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2 Comentarios en “Microrrelato: Silencio
  1. Jordi dice:

    No hay nada mas limpio, puro y enriquecedor que escuchar uno su propia alma. Maravilloso Elena.

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