Beneficios inesperados de amarse a una misma 60 días

Quererse a una misma parece algo blando, simple y sin mucha vuelta de hoja.

Te tratas bien, te cuidas, estas con personas que te tratan bien = te quieres.

Pero fuera del papel y en la vida diaria no es tan simple y concreto, ¿verdad?. Hay tantas variables actuando y tantas situaciones que se solapan entre ellas que las prioridades muchas veces parecen venir del exterior como una ley universal.

Ahí precisamente nos perdemos el amor.

Y salen a relucir las carencias, las espinas clavadas durante años, el resentimiento, la culpa.

La del espejo se convierte en una extraña, a la que solo miramos para encontrar el fallo antes de salir a estar presentable al mundo. Esa extraña también deja de confiar en ti y entráis en desincronía, como si te dividieras cuando siempre eres tú la misma al otro lado del espejo.

 

¿Puedes quererte si no lo has hecho nunca?

Me considero la prueba viviente de que se puede. En este camino he encontrado a otras tantas personas que han llegado al fondo de sus pozos, de las botellas o de lo que estuviera bloqueándoles el sol y han salido, como han podido. Todavía seguimos este camino que nunca termina. Hasta que lo hace.

Durante mucho tiempo he estado en pausa, había encontrado un punto cómodo dentro de mis afrontamientos. Y estas partes, las más dolorosas, las había ido metiendo debajo de la alfombra. Pero no quedaba más sitio ahí debajo y ya era evidente que tenía más que un elefante en la habitación, había toda una manada.

Creo que es importante superar por una misma, pero a veces necesitamos una mano amiga. Alguien que este pasando por algo parecido o que sepa que no es fácil. Y ahí es donde ha entrado el reto que he estado haciendo los últimos dos meses. Se llama 30 días de amor a uno mismo (30 day self-love challenge). Sí, son 30 días, pero me ha llevado casi el doble.

Los beneficios inesperados de amarse a una misma 30 días (o 60)

Mi libreta del reto, al final me dio el punto y la decoré, parecen mejillones 😉

El año pasado lo empecé la primera vez y no pasé de la primera parte, de hecho me sobrepasó tanto que tuve que cerrar el blog una temporada (de 6 meses). Esta segunda vez ha sido muy intenso y entre medias he encontrado cosas que necesitaban de cierto reposo, aparte de que me puse mala. Y ya este mes de mayo me quedé parada en el día 26 más de dos semanas… Tenía que hacer el típico ejercicio de describir un día de mi futuro ideal y tras terminarlo me di cuenta de que estaba tratando de pintar una imagen muy plasticosa, muy externa, como son ahora las vidas pinterest o instagram. Pensé “¿realmente quiero esto?” Y las tripas dijeron no, no, no, ni de broma. Me quedé en blanco.

Pero finalmente esta semana lo acabé. Tuve que grabar un vídeo y solo escuchando la explicación de esa tarea sentí el nervio y oí la voz de siempre que me decía: “Esto si va a ser horrible, yo no quiero verme”. ¿Y sabes qué pasó? Que cuando lo vi me dio igual. Quizás a ti también te de igual, a mí nunca, me ha hecho sentirme como al borde de un precipicio viendo las piedrecillas caer bajo mis pies. Y aunque siempre he querido dejarme llevar y hacer el tonto, el miedo al ridículo ha caído sobre mí paralizándome desde las situaciones más sencillas y cotidianas. Me sorprendí por no sentir vergüenza al verme, pensé ¿qué me ha pasado?

 

¿Qué he sacado de estos dos meses?

Tomarme más en serio y más en broma. Quiero decir, me tomo más en serio a mí misma como persona válida y a la vez más en broma para quitarle importancia a cosas que llevaba años temiendo.

Darme cuenta de que estaba aceptando cosas que no tenía porqué aceptar y tratando de cambiar lo que no era realmente posible cambiar. Y cómo muchas de las cosas que estaba haciendo, a veces compulsivamente, venían precisamente de este conflicto.

A tener menos miedo a ser auténtica. Mirarme al espejo de otra forma, con mucho menos juicio, como si mirase a una amiga. Y… ¿verme en vídeo sin consecuencias?!!

A sentir más qué cambios son necesarios y a dejar de empujar y darme prisa.

Y he crecido 5 centímetros. ¿No te lo crees? jeje En realidad siento que he crecido, como que camino más alto y seguro que antes.

Finalmente, en un ejercicio del final creé mis 10 leyes del amor propio y me quedaron así:

  1. Ya estoy completa. No tengo que demostrar nada ni llegar a nada. Ya estoy aquí, sea consciente o no.
  2. Puedo fallar infinitamente. Y lo haré.
  3. Mi valor es incalculable e inmutable. Esta riqueza no la supera el dinero.
  4. Ya tengo las respuestas que necesito, solo tengo que hacerme las preguntas.
  5. Elijo mi audiencia mental y abrazar mis emociones. Elijo, no asumo por defecto lo que pasa por mi mente como cierto.
  6. Puedo transformar lo que no me hace bien. Es mi elección, aunque a veces no la vea.
  7. Mis rarezas me conectan con personas auténticas, como yo.
  8. Elijo crecer, disfrutar y rodearme de mi gente.
  9. Todo lo que veo, digo o hago es conmigo misma. Todo es un diálogo conmigo.
  10. Todo lo demás puede esperar (casi).

 

¿Qué hay después?

No espero que todo esto se mantenga por sí solo, porque sé que tendré retrocesos, como los he tenido durante estos casi 60 días. Y precisamente tengo más claro que nunca que estoy preparada para ellos. Que cuando me caiga y me embarre hasta las orejas sigo estando conmigo para darme la mano, independientemente de que pida ayuda a otros o no. Lo más importante va a ser cómo me trato yo cuando esto pasa.

El reto no lo hice perfectamente. Preferí terminarlo que liarme infinitamente. Por eso he pensado en seguir viendo los vídeos y haciendo las tareas otra vez más lentamente. Después de todo este reto es para mí para siempre y puedo hacerlo como quiera. En Julio sé que se va a reiniciar el reto por petición popular y habrá personas haciéndolo en grupo, yo no sé ni dónde andaré así que no me he comprometido, pero apareceré de vez en cuando por el grupo.

Y tú:

¿Qué podrías hacer por ti los próximos 30 días? ¿Aceptas tu reto?

He estado escuchando esto mientras escribía (-:

 

#24

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6 Comentarios en “Beneficios inesperados de amarse a una misma 60 días
  1. Joana dice:

    Todo lo que nos cuentas me gusta, Ame, pero tus 10 leyes del amor propio ya son… la releche!! jajaja

  2. Claudia dice:

    Hola Ame, te felicito!!!! Esta es la mejor inversión que puedes hacer. Me encanto tu decálogo, creo que es una bella forma de anclar ese crecimiento que mencionas. Me podrías compartir donde puedo encontrar este reto, tengo muchísimas ganas de vivirlo. Agradezco que puedas hacerlo. Te saludo desde Chile. Claudia

  3. Javi dice:

    Felicidades!! Disfruta de los beneficios y sigue trabajando. Conseguirás que se hagan crónicos.

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