Vidas Incondicionales: Deborah Marín (OyeDeb)

Compartimos la necesidad de sentirnos conectados a los demás, al mundo.
Y sin embargo, a menudo tratamos de hacerlo con lo que más nos desconecta: tecnología, objetos, modas, ideologías, gurús,…

Pero tenemos elección. Podemos inspirarnos en personas que hacen lo contrario.

Que transforman problemas en soluciones. Que exploran y experimentan desde su interior. Que expresan una idea vieja en su lenguaje particular y original. O que hablan de algo que nos hace vibrar por dentro sin ninguna expectativa de lograr un premio o de evitar un castigo.

Estas personas nos reconcilian con esas partes olvidadas pero imprescindibles de nosotras mismas.

Y esto es lo que me gustaría que fuera esta sección de “Vidas Incondicionales”.

Hoy te traigo a Deborah Marín

Es probable que la conozcas por sus emprendimientos anteriores (Dumbo, Craft and the city,… ) o por su proyecto actual: Oye Deb.

Deb y su pareja, Arieh*, quieren ayudarnos a ser más ricas por dentro y por fuera. Es decir, unen desarrollo personal y profesional. Pero de una forma muy cercana y auténtica. La estética es cuidada, pero sin dar una imagen plasticosa y falsa.

Si quieres saber más, visítala en el “Soy Deb” de su web. Yo voy a hablarte de Deb a través de mis ojos:

Para mí Deb es como el espíritu del bosque. Alguien pulido por su propia esencia y sabiduría. No es perfecta, claro que no. Pero lo que hace lo hace con decisión, como si no pudiera hacerlo de ninguna otra forma, porque es su naturaleza. Y por eso yo me siento tan agradecida cada vez que la leo. Porque no tiene pudor para enseñar sus tripas, sus lágrimas o los dientes si hace falta. Escribe con precisión cada sentimiento, cada idea, cada verdad que sale de sí misma. Y es una de las personas más especiales que ha dado de sí el mundo en esta era.

Te dejo con la entrevista:

DEB

Una foto publicada por Deb (@oyedeb) el

En septiembre empezaste la quinta temporada de Oye Deb y vienes con un giro más profundo hacia lo personal: ¿Podrías resumir este momento en tu vida con 10 palabras?

Estoy aprendiendo a ser yo misma y tratando de compartirlo.

¿De qué forma crees que eres Incondicional a ti misma? ¿Siempre ha sido así?

No, en absoluto. He vivido siempre muy desconectada de mis necesidades y deseos, haciendo lo que creía que tenía que hacer sin cuestionarme si era eso lo que yo verdaderamente necesitaba. En este proceso de reconexión en el que llevo trabajando desde hace ya algunos años es cuando he empezado a descubrir la importancia de darme espacio real y de atenderme y escucharme de verdad. Creo que es muy fácil hacerte creer a ti misma que estás conectada y presente, y muy difícil aceptar que no lo estás.

¿Qué es lo que más te cuesta aceptar de tu forma de ser? ¿Y lo que menos?

Ya no me cuesta aceptar nada, ya no me peleo apenas con nada mío ni tampoco me creo las partes supuestamente buenas. Por ejemplo, podría decir que estoy orgullosa de ser tan trabajadora, pero la realidad es que esa necesidad no venía de un lugar luminoso, sino que estaba ahí para tratar de ocultar otras carencias. Al revés, también podría decir que no me gusta ser tan emocional y necesitar llorar tan a menudo porque me hace pasar vergüenza o me hace sentir débil, pero es cuando me meto en mi tristeza o en mi emoción cuando conecto con quien soy realmente. Así que nada es difícil de aceptar o bonito de aceptar, todo es lo que es y la clave es ver de dónde sale y para qué está ahí.

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Hace unos meses me sorprendí con tu foto de IG: ¿Qué sentiste al verte rubia platino? ¿Sueles tomar decisiones radicales?

No tomo decisiones radicales, y esta no fue en absoluto radical. Quería hacerlo desde que era muy joven y nunca me atreví por mil miedos y condicionamientos. La verdad es que me gusta y me siento muy cómoda así, pero no porque me vea más bella que antes (que no, siento que mi pelo natural es mucho más bonito y me queda mejor) sino porque haber conseguido hacerlo tiene mucho significado para mí. Me demuestra muchas cosas a mí misma y es el símbolo perfecto del cambio que he hecho este verano. Siento que había estado guardándomelo toda la vida para hacerlo precisamente ahora.

Si tuvieras total libertad entre vivos y muertos de cualquier parte del mundo, ¿a quién te gustaría tener de invitado para cenar? ¿De que hablaríais?

Me gustaría conocer a casi cualquier mujer que haya hecho un trabajo creativo significativo. Me viene a la mente Almudena Grandes, que es una de mis escritoras favoritas. Me encantaría preguntarle por su trabajo, cómo lo vive y se enfrenta a él. Y también Beyoncé (que no tienen nada que ver la una con la otra más que en mi mundo interior), porque me gustaría saber también cómo vive su proceso creativo siendo tan inmensamente popular e influyente. Hay muchísimas más, no me darían los días para invitarlas a todas. Eso sí, si las invito a cenar no tendría que cocinar yo. Se me da muy regular.

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CREATIVIDAD E INSPIRACIÓN

¿Qué es para ti la creatividad? ¿De dónde sale?

Para mí la creatividad es la expresión de tu mundo interior en el mundo exterior. Todo lo que te enriquece por dentro sale hacia fuera de forma creativa, así que vivir una vida creativa no tiene que ver solamente con pintar o escribir o componer música. Tiene que ver con todo lo que dice “esta soy yo” a través de algo que va más allá de tu persona: desde la ropa que te pones al plato que te cocinas, a la manera en que decoras tu hogar o la forma que tienes de hablar. Todo es creatividad.

¿Alguna vez has tenido un bloqueo creativo? ¿Qué pasó?

Nunca lo he llamado bloqueo creativo, pero sí he tenido muchos momentos y épocas muy largas en que no podía y no quería trabajar. Hay que tener en cuenta que cada parte de mi trabajo es creativo, así que si estoy en una fase de bloqueo es imposible que avance con nada, no hay tareas mecánicas que pueda hacer en su lugar. Lo que me ha pasado en esos momentos es que había algo de mi vida personal o de mi vida interior que estaba llamándome mucho más fuerte para que le prestara atención. Y si trataba de pelearme con ello o resistirme o decir “no, ahora no, ahora voy a trabajar y luego pienso en esto” aún se rebotaba con más fuerza haciéndome más grande el bloqueo y el sufrimiento. He aprendido (después de mucho tiempo, al fin) a rendirme por completo en estos casos. Después de la rendición y de atender a lo que estaba pidiendo atención siempre se deshace el nudo.

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Cuando escribes, ¿te diriges a ti o a otras personas?

A mí, siempre a mí. Aún ahora, después de tantos años, me resulta extrañísimo pensar que hay otras personas que lo van a leer. De hecho, si lo pienso demasiado tengo ganas de no escribir nada más, hasta ese punto llega mi incomodidad respecto a la existencia real de “los lectores”. Eso se compensa con las ganas enormes que tengo de servir para algo a esos mismos lectores. Es algo que vivo con cierta tensión pero no es una tensión negativa, me sirve para avanzar, mejorar y seguir creando. Si pensase que nadie me lee o a nadie le interesa ni le sirve de nada lo que cuento, seguiría escribiendo pero me dedicaría a otra cosa profesionalmente (y mucha gente me pregunta qué haría entonces y no tengo ningún miedo al respecto, tengo mil ideas más y cualquiera podría funcionar).

¿Quién te provoca más para escribir? ¿Dónde están tus fuentes de inspiración?

Soy muy egocéntrica para esto y simplemente me inspiro en lo que me pasa, en lo que siento, en lo que aprendo, en lo que veo en el día a día. Mis emociones y mis pensamientos son el origen de cualquier cosa que escribo.

De todos los libros que has leído este año, ¿cuál nos recomendarías y por qué?

He leído muchísimo, pero por el efecto catalizador que tuvo en mí y porque fue en parte el desencadenante de esta nueva “Vida Interior” recomendaría echar un vistazo a “El libro tibetano de la vida y de la muerte”. Supongo que no es una lectura que le llegue a todo el mudo en el mismo momento, pero creo que está bien tenerla guardada para cuando surja la necesidad de explorar otros caminos.

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VIDA ONLINE, VIDA OFFLINE

Hace 3 años cambiaste la ciudad por el campo y compartes una forma más pausada de vivir en tu cuenta de instagram: ¿Podrías dejar la vida online completamente? ¿Qué sería necesario para hacerlo?

Si en cuanto a vida online te refieres a redes sociales, desde luego que podría dejarla en cualquier momento. De hecho, nada me gustaría más. Las odio. Instagram me gusta un poco más porque adoro hacer fotos y las hago igualmente para mí, lo mismo que escribir, así que no me cuesta. Pero no me siento cómoda teniendo conversaciones por redes sociales, odio las conversaciones públicas.

Si te refieres a la vida online de publicar un blog y crear contenido, no sé si la dejaría ni aunque tuviera todo el dinero del mundo y dejase Oye Deb. Probablemente crearía otro blog para poner mis fotos y mis textos, aunque solo escribiría cuando realmente me saliera, sin calendarios ni obligaciones. Lo mío con la comunicación —unidireccional, eso sí— online empezó mucho antes de Oye Deb y no me ha traído más que cosas buenas. Me encuentro cómoda en el medio y con el formato del diario personal, y creo que ha sido parte muy importante de mi crecimiento a muchos niveles.

¿Qué haces con los trolls? ¿Alguna vez se te han metido bajo la piel?

Por suerte no me sucede apenas, pero cuando alguna voz de esas sale me hace sentir muy incómoda. Es algo que yo no haría jamás de los jamases y no entiendo que haya quien se comporta así con alguien a quien no conoce de nada. Me parece una invasión y una agresión y me siento como si hubieran venido a mi casa a cenar sin traer nada y además quejándose y criticando lo fea que les parece tu casa, el mal gusto que tienes o lo mal que cocinas, siendo absolutamente maleducados con alguien que está siendo generoso con ellos. A la vez también entiendo que ese comportamiento sale de un lugar muy oscuro y que probablemente no son personas felices, así que en realidad la incomodidad se mezcla con cierta compasión. Les echo todo lo educadamente que puedo (a veces no soy nada educada) y ya.

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En tu opinión: ¿Qué es demasiado serio para hacer bromas al respecto?

El tema de la igualdad de género me pone muy alerta siempre, especialmente en el tema sexual (la trata de mujeres y niñas, la inseguridad, la violencia de género, la visión masculina sobre nuestros cuerpos y su derecho de posesión y utilización…) Si quieres garantizarte que piense que eres un completo gilipollas prueba a bromear con eso, seas hombre o mujer.

Muchas sabemos que Oye Deb viene de varios proyectos anteriores, exitosos, creativos, pero que no terminaron de calarte y elegiste cerrarlos. No todo el mundo siente que tiene ese nivel, esa suerte o esa oportunidad de decidir, ¿qué le dirías a una persona que te mira desde el otro lado del escaparate?

Que cada uno tiene su camino y sus oportunidades y que saquen la nariz de mi escaparate, den unos pasitos más para atrás, cambien la mirada y usen el cristal como espejo. Lo que vean ahí será infinitamente más interesante y valioso.

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¿Qué te ha llevado a seguir profundizando profesionalmente hacia tus entrañas? ¿Cómo crees que se lo ha tomado tu comunidad?

No sé cómo se lo ha tomado mi comunidad, supongo que a algunos les ha gustado muchísimo y otros esperaban más de lo mismo y quizás se han marchado. El caso es que me da un poco igual porque era materialmente imposible que yo escribiera una sola frase más sobre esos temas antiguos. Ya me costó mucho finalizar la anterior temporada y no sabía que iba a ser lo siguiente pero vi que eso estaba agotado. Quizás vuelva a salir más adelante, no lo sé, pero ahora siento que es una etapa ya cerrada, es un tema que está ahí pero que ya no me interesa explorar.

El objetivo de Oye Deb fue siempre escribir sobre lo que yo sentía importante. Si lo llamé Oye Deb y no “Emprende-algo” es porque sabía que no iba a ser estático y que iba a fluir conmigo. En su día, años atrás, lo que más me importaba era el tema de “emprender y ser libre”, ahora que ya he superado eso viene otra etapa, y ahora lo que más me importa es descubrir qué tengo dentro y cómo voy a usarlo para hacerme la vida lo más rica y agradable posible.

PASADO Y FUTURO

¿Cómo era Deb a los 10 años? ¿Cómo se sentía ante el mundo?¿Qué crees que te diría si te encontrara ahora frente a frente?

Era una niña con muchas contradicciones, que no tenía forma de expresarlas ni entenderlas, y que se sentía bastante sola también. Creo que me diría que le gusta la adulta en que se ha convertido y que me pediría consejo para navegar todos los largos años que le quedan hasta despertar realmente, porque nunca tuvo a nadie a quién preguntar todas estas cosas.

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¿Qué significado tienen para ti el destino o el universo? ¿Crees que hay un plan para ti?

La verdad es que no creo especialmente en el destino, nunca he pensado que hubiera un plan para mí y siento que lo voy construyendo poco a poco. Sin embargo, me interesa mucho la astrología y sí creo que hay influencias que nos viene bien conocer. No significa que crea que está todo predeterminado, sino que sabiendo que tú has empezado la partida con esas condiciones está en tu mano hacer lo que mejor puedas con ellas. Pero las posibilidades son infinitas.

Si una bola de cristal te pudiera decir la verdad sobre ti, tu vida, tu futuro o cualquier otra cosa, ¿qué te gustaría saber?

Me gustaría saber cuándo y cómo voy a morir. Sé que a mucha gente le horripila esta idea, pero a mí me encantaría poder dejar todo bien atado y vivir todo lo que me gustaría vivir antes de que llegue ese momento. Es muy diferente vivir pensando que te queda poco tiempo a saber que aún tienes muchísimos años por delante. No me asusta morirme, me asusta más que cuando llegue el momento tenga la sensación de que tenía que haber vivido más o mejor. Creo que saberlo me pondría las pilas para bien.

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¿Cuál crees que será tu legado?

Nunca me ha parecido importante la idea de dejar algo en el mundo que me sobreviva, no le temo al olvido. Pero en relación a mi trabajo sí me gusta pensar que algo de lo que escribo, que sale de un lugar tan profundamente personal e individual, haya podido tocar ligeramente la vida de otras personas a las que nunca jamás voy a conocer y que sin embargo puede que me lleven de vez en cuando en su mente o en su corazón (igual que llevo yo a los escritores o artistas a los que admiro y que me han enseñado cosas valiosas o han movido algo dentro de mí). Eso me parece mágico y me da mucha paz, así que siento que si tengo que dejar un legado ojalá sea ese.

¿Te gustaría añadir algo más o darnos pistas para este 2017 en OyeDeb?

Con lo agitado que ha sido para mí 2016 a todos los niveles no sabría decir cómo va a ser 2017. No tengo planes muy concretos para Oye Deb y, además, si algo he aprendido de todo el movimiento, ha sido a soltar todavía más. Sí que tengo un par de apariciones públicas programadas (y esto parecerá una tontería pero para mí es toda una novedad) en eventos en los que me hace ilusión participar, y también tengo el deseo personal de terminar mi libro, Ísland (aunque esto no me lo pongo como una obligación). Si todo va bien volveremos a tener una nueva edición de El Ideatorio en primavera, y espero para antes de que termine la temporada sacar la clase Mi Primer Producto Digital. Por lo demás, mi idea es seguir explorando Vida Interior y compartiendo todo lo que me enriquece con mis lectoras, semana tras semana.

Las fotos de este post son propiedad de Oye Deb.

*Dejo pendiente la posibilidad de entrevistar en otro momento a Arieh. Sería interesante, ¿verdad?.

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8 Comentarios en “Vidas Incondicionales: Deborah Marín (OyeDeb)
  1. Silvia dice:

    Hola Amelia, vengo desde la newsletter de oyedeb y debo decir que me encanto este espacio! La entrevista, impecable, haciendo el ideatorio también me había surgido alguna que otra pregunta así para Deb y me encanta tener la oportunidad de leer las respuestas. Un beso grande a ambas desde Buenos Aires!

    • Amelia Mirón dice:

      ¡Bienvenida Silvia!

      Muchas gracias! A mí me resulta tan útil humanizar a las personas a las que admiro, que no se me ocurre mejor tema para entrevistar.
      Al final estamos todas en el mismo barco y es emocionante.

      Qué bonito Buenos Aires! Estuve allí hace unos años, viajando por Tierra de Fuego, Calafate, Iguazú,… Una maravilla!
      Un besazo para ti!

  2. Isabel dice:

    ¡Hola Amelia! Antes que nada, ¡te digo que esta es la primera entrevista en muuuuuucho tiempo que leo enterita y con toda mi atención! Me ha encantado el enfoque que has dado a la entrevista; podrías haber preguntado por emprendimiento, o qué le decía su entorno cuando decidió no tener un trabajo convencional, lo típico, pero te has decantado por otro tipo de temas, y eso me llama mucho la atención.

    Creo que tus preguntas han intentado no solo descubrir algo así como la esencia de Deb, sino que también han sacado a la luz temas muy interesantes, sean relacionados con la personalidad de ella o no, que me han hecho reflexionar a mí también.

    En fin, ¡que me ha encantado! Me tomo nota de esta entrevista para las futuras entrevistas que yo haga (entrevistar y preguntar cosas es algo que me encanta, jeje).

    Por cierto, me ha gustado mucho leer sobre la opinión de Deb sobre la creatividad, y las primeras dos preguntas sobre aceptarnos y estar conectadas con nosotras mismas. Es algo que a mí me cuesta -como a muchísima gente.

    Lo dicho, muchas gracias por una entrevista tan interesante, y gracias a Deb por sus reflexiones, me han encantado 🙂

    • Amelia Mirón dice:

      ¡Bienvenida Isabel!

      Muchas gracias por tus palabras, de verdad que me hace ilusión que te guste precisamente porque a Deborah la han entrevistado ya mucho, y sobre emprendimiento y no quería repetirme. Eso sí, me quedé con ganas de mucho más 😉

      He visto tu web y me la apunto para seguirla! Voy a curiosear tus entrevistas anteriores, que estoy segura de que me van a inspirar mucho.
      Son necesarios estos espacios donde transmitir voces tan auténticas.

      Muchas gracias! Un abrazo!

  3. Clau dice:

    Yo leo a Oye Deb a veces, y comparte tanto de su pensamiento que normalmente que no esperaba nada nuevo con la entrevista, pero me han encantado tus preguntas! Gracias.

    Y sí que sería muy interesante la entrevista con Arieh!

    saludos desde México.

    • Amelia Mirón dice:

      ¡Bienvenida Clau!

      Ay pues me alegra que hayas sacado algo nuevo porque como dices, es complicado añadir algo más a lo que ella ya escribe. Además de que ya hay muchas entrevistas por ahí muy buenas. Si, Arieh me parece un tío interesante 😉

      Gracias a ti por venir 🙂

      Un abrazo

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